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Cuestión de geosofía. Nadie esperó tanto tiempo. Paradito sobre mis piernas (dos), mirando a lontananza, ojos entrecerrados, miopía irrefutable. Éramos la esquina y yo; derechito yo, doblada ella. Tan doblada que cuatro seguidas serían un excelente auspicio para los pibes del Eterno Retorno. Con las horas llegó un anciano de mirada sabia. Me dijo “lo suyo es claramente una postura existencialista, espera a su Godot”. Luego recomendó me sentara, que esa filosofía era jodida para la columna. No tuve tiempo para desmentirlo, un pendejo irreverente pero certero nos gritó “¡pelotudos, el 97 pasa por la otra cuadra!”.
Autor: Diego. Etiquetas: Diego.
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1 comentarios:
Sencillamente hermoso.
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