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Un Adiós La tumba no lo dejaba desmentir que ella había muerto. Parado allí no podía olvidarla. Lo vivido juntos, cinco años, iba a ser difícil de borrar, pero se contuvo, no quería que sus emociones se manifestaran en ese lugar. Le dejó flores, como quien deposita una moneda en un parquímetro. El destino quiso llevarla y jamás se revelaría ante eso. Siempre pensó decirle algunas cosas, pero no se animó. Fué cobarde por eso. Ahora se arrepientía. Se alejó pensando: que la pases bien en la otra vida Gabriela Fernández. Como jefa, siempre fuiste una bruja.
Autor: Vill Gates (fuera de concurso)Etiquetas: Vill Gates
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1 comentarios:
¡Ja, ja, ja!
Me encantó, vill.
Y ojo, no me jajajeo con cualquiera.
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