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La flor Cierto día, Ariel salió como siempre a recorrer la estancia de su abuelo. Pero ese dia fue distinto. Perdida entre otras, como escondiéndose, encontró una flor inmensamente bella. Con cuidado, la tomó en sus manos y la llevó a la casa, para mostrar el maravilloso hallazgo a Don Luis. El anciano quiso ver la flor, mas cuando Ariel abrió las manos, no pudo ver nada. El niño recorrió entonces toda la estancia preguntándole a toda persona sobre la flor, pero nadie más podía verla.
Ariel entendió que hay bellezas que ciertos ojos no pueden ver.
Autor: Uno de los ocho Etiquetas: Uno de los ocho
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1 comentarios:
es muy naco
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